El reino de los cielos de la gastronomía

Descubre en tu próxima escapada la capital del Reino de Navarra.

Una ciudad moderna, cosmopolita, elegante, donde el buen comer está más que asegurado.

Tomate rosa de la huerta Navarra


Resulta difícil resistirse a comprar algún producto de la apreciada gastronomía navarra. Por ello, es indispensable adentrarse en un establecimiento tradicional y adquirir un buen queso elaborado con leche de oveja, entre los que destacan dos variedades Denominación de Origen: Idiazabal y Roncal. Embutidos, como el famoso chorizo o la chistorra y por supuesto una botella de buen pacharán.

Para los amantes del dulce, nada mejor que las mantecadas, las pastas o los caramelos de café.

Si se desea pasear por lo mejor de la huerta navarra, sin salir de la ciudad, al final de la calle Mañueta se encuentra el Mercado de Santo Domingo, el más antiguo de la ciudad ya que data de 1876. En sus más de 50 puestos se encuentra la más
fresca oferta de los productos de temporada.

El Mercado del Ensanche, también cercano y con un excelente producto, es otra de las tradicionales plazas de las ciudad.

Pero si se prefiere disfrutar de la mesa navarra en directo, en el Casco Antiguo y los Ensanches se encuentran algunos de los más destacados restaurantes de la ciudad. La mayoría basan su cocina en la gastronomía tradicional, si bien la apuesta por las fusiones y las técnicas vanguardistas se cuelan en las cocinas de
numerosos locales.

Las verduras, tiernas, frescas y siempre de temporada,  son las grandes protagonistas, y es una auténtica delicia dejarse tentar por una buena menestra, probar el cardo, las habas y la borrajas o dejar que el sabor de los cogollos de las huertas de la Magdalena, aliñados con un poco de aceite y ajo muy picado, perdure en el paladar.

Asimismo, son típicas las pochas con rabo de cerdo y las alubias rojas, servidas con unas guindillas como acompañamiento.

Las carnes también juegan un importante papel en esta gastronomía, siendo el chuletón de ternera de la tierra el rey, y la caza, su reina. Y en cuanto a pescados, el ajoarriero goza de gran fama por su sabor genuino, pero sise prefiere algo más ligero, el salmón del río Bidasoa o la trucha a la navarra (frita con jamón) son una buena opción.

De postre, nada mejor que dejarse llevar por el sabor quemado de la cuajada o dar paso a la sobremesa compartiendo una goshua o una costrada.

Pamplona es sin duda el Reino de los Cielos de la gastronomía.

Disfruta de tu estancia en uno de los hoteles más vanguardistas Zenit Pamplona**** y descubre los sabores que te ofrece el Restaurante La Morea.

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